En estos últimos meses, los líderes empresariales han puesto en práctica el home office cómo una estrategia para el funcionamiento de su empresa. Indicando el inicio de una nueva era laboral en México.

Para adaptar a los equipos de trabajo a la era virtual, los colaboradores deberán seguir varias recomendaciones. Pese a todas las dificultades en estas difíciles circunstancias, el teletrabajo no ha implicado ningún problema, al contrario, ha sido un éxito, por lo que es posible que se incremente y se implemente en más empresas en cuanto la situación se normalice.

Los negocios que se adapten mejor al trabajo remoto, estarán mejor preparados para aumentar su competitividad en la era post-Covid-19 o de cualquier situación extraordinaria.

En medida que la pandemia por Covid-19 se sigue extendiendo por México, el home office ha dejado de ser un experimento y ahora es un requisito para muchas empresas.

Mantener la actividad empresarial garantizando las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias pertinentes ha sido y sigue siendo nuestro objetivo en este contexto de pandemia.

A pesar de que en 2019 se habían dado los primeros pasos en la Ley Federal del Trabajo para incorporar esta nueva modalidad y regular las diferentes maneras del trabajo a distancia. No obstante, es claro que para 2020, con la llegada del coronavirus, estas reticencias (mayormente culturales) hacia la flexibilidad laboral se fueron diluyendo.

Para maximizar todas las ventajas del trabajo remoto, es importante visualizar que implica mucho, va más allá que solo enviar a los colaboradores a trabajar desde sus casas y contar con un dispositivo y cámara web. Para gestionar talento remotamente, las empresas también requerirán un enfoque diferente del presencial en la oficina.

Los líderes tienen que visualizar que existe un aspecto cultural en el proceso de migrar de lo presencial a lo virtual. Para lograr la colaboración, la construcción de relaciones, el intercambio de conocimientos dentro del equipo y en general la productividad esperada, es importante que se establezcan canales de comunicación abiertos y constantes.

Pero no todo tiene por qué ser trabajo en remoto: la modalidad semi-presencial es posible. Combinar trabajo presencial con trabajo a distancia por franjas horarias durante el mismo día o trabajar en remoto durante un par de días a la semana son opciones que han ganado adeptos en los últimos meses.

El Estatuto de los Trabajadores apenas contempla el trabajo a distancia; solo aparece en relación con la conciliación familiar. Por eso es preciso contar con un marco legislativo que lo regule y que no se limite únicamente a situaciones drásticas como el estado de alarma.

Millones de trabajadores y trabajadoras están participando en un experimento sin precedentes que ha transformado la manera en vemos la oficina.

Muchas personas se preguntan si estos cambios establecerán un precedente para el nuevo futuro del trabajo de oficina tal y como lo conocemos. Las conversaciones regulares e inclusivas permiten compartir consejos sobre cómo configurar una oficina en casa y proporcionar horarios flexibles para acomodar las responsabilidades familiares.

La comunicación con el colaborador permitirá conocer cómo se sienten, qué les preocupa, y de esta manera darles soporte, comunicarles los objetivos, las prioridades y establecer cómo es que cada miembro del equipo contribuirá a alcanzarlos.

Este último punto es clave y se trata de darle autonomía al personal y trabajar en liderazgos basados no por horas trabajadas sino por objetivos claros y medibles que cada colaborador tenga que cumplir en un plazo determinado.

Cuando lo anterior ya está claro, la batalla de las organizaciones mexicanas para habilitar el home office con éxito tiene que enfocarse en brindar una óptima experiencia a los empleados.

Para que las empresas logren adaptar el modelo de trabajo remoto, primero deberán crear espacios de trabajo digitales en donde los colaboradores cuenten con un acceso fácil a sus aplicaciones web corporativas.

La realidad es que los cibercriminales están aprovechando esta contingencia para estar más activos que nunca y lanzar ataques a empresas y usuarios, robando contraseñas o datos sensibles.  Es así que uno de los mayores retos para el área de Tecnología de Información (TI) de las empresas es implementar medidas de seguridad para proteger los datos.

De esta manera, las empresas podrán garantizar la seguridad de la información, sin afectar la productividad, la experiencia y sin aplicar políticas restrictivas. Las empresas que adopten el cambio, habiliten tecnologías eficientes y seguras y construyan en este tiempo junto con el equipo de RH una cultura de confianza fuerte hacia sus empleados, estarán mejor preparados para aumentar su competitividad más rápido en la era post-Covid-19.

En conclusión, para que el trabajo remoto funcione correctamente, se deben implementar metodologías que permitan mantener la sinergia operativa entre socios, trabajadores y clientes desde la distancia, sin que exista la necesidad de ningún tipo de reunión presencial, al menos durante este largo periodo de cuarentena, por la seguridad de las personas, pero sobre todo por la innovación que implica esta nueva modalidad de trabajo, ya que les permite a los trabajadores ser más productivos, tener menos estrés y brindar mayores y mejores resultados para la empresa.